7 diciembre, 2020

Arquitectura hiperconvergente (HCI): qué es y cuáles son sus ventajas

Nos encontramos en la era digital donde la información se ha convertido en el activo más valioso de las empresas. El volumen de datos que manejan, organizan y analizan los negocios en la actualidad es muy grande, y la tendencia es que siga en constante aumento. Las exigencias de TI van incrementando sin que por ello se disponga de mayor capacidad de inversión para infraestructuras.

En este marco la demanda de sistemas con arquitectura hiperconvergente en los centros de datos es cada vez mayor para poder afrontar esta mayor exigencia con un gasto contenido.

Qué es la arquitectura hiperconvergente

La infraestructura hiperconvergente o HCI (Hyper Converged Infrastructure) está centrada en el software, integrando los recursos de almacenamiento, computación y virtualización en el mismo sistema. 

Cuál es la diferencia entre infraestructura convergente e hiperconvergente

Los sistemas tradicionales convergentes de los centros de datos combinan la computación, el almacenamiento, la administración y las redes en un sistema único que dependen directamente del hardware. Por su parte, los sistemas hiperconvergentes los combinan mediante el uso de software.

Los elementos de software que forman una arquitectura o plataforma hiperconvergente son:

  • Virtualización del almacenamiento.
  • Virtualización de recursos informáticos o de computación.
  • Virtualización de redes.
  • Gestión del software y automatización.

Una arquitectura hiperconvergente permite gestionar cargas de trabajo con mayor rapidez que un sistema tradicional, ya que se encuentra basada en un software que es capaz de proporcionar mayor agilidad y flexibilidad a la hora de asignar los recursos.

Cómo funciona

El funcionamiento de una arquitectura hiperconvergente utiliza un hipervisor para organizar los distintos componentes del centro de datos (almacenamiento, redes y cómputo).

Mediante el uso de la virtualización se gestionan máquinas virtuales de forma que los servicios pueden funcionar de forma continua, sin necesidad de que se tengan que interrumpir por cualquier motivo (mantenimiento, actualizaciones o sustituciones de hardware, por ejemplo). Se crean y eliminan máquinas virtuales con los recursos necesarios para poder así mantener siempre los servicios activos.

En el caso de que se llegue al máximo posible de capacidad de la infraestructura (ya no pueden crear más máquinas virtuales), el sistema hiperconvergente se puede ampliar añadiendo más nodos cuyos recursos se pueden compartir con todas las máquinas virtuales.

Los sistemas HCI funcionan como un servicio en la nube donde los distintos servicios ofrecidos se ejecutan en servidores virtuales, quedando en un segundo lugar todo lo relacionado con el hardware (para el usuario, el hardware es irrelevante).

Un aspecto interesante en estos sistemas hiperconvergentes es que se ejecutan en hardware x86, por lo que no es necesario invertir en un equipamiento específico. El mantenimiento y ampliación de este tipo de sistemas es mucho más sencillo y económico.

Cuáles son las ventajas de la arquitectura hiperconvergente

Los numerosos beneficios que aporta la hyper-converged infrastructure ha propiciado que un mayor número de empresas demanden este tipo de servicios. Entre sus principales ventajas podemos enumerar:

Simplicidad a la hora de la gestión

Los sistemas hiperconvergentes disponen de una mayor simpleza, ya que todos los procesos se ejecutan en la misma capa y, por lo tanto, su control y supervisión se puede realizar de manera centralizada.

Gestionar una infraestructura hiperconvergente es mucho más sencillo al eliminar la mayoría de procesos manuales y no necesitar de personal con una formación específica en áreas concretas. Al automatizar procesos se consigue que los equipos de TI sean más eficientes.

Reducción de costes

Los gastos de hardware en los sistemas hiperconvergentes son menores, así como los gastos relacionados con el consumo energético. El gasto en software por su parte es más elevado, pero en comparación se conseguirá una mayor rentabilidad.

La HCI también ayuda a reducir los costes y el tiempo invertido en el cambio hacia una nube híbrida, transfiriendo las máquinas virtuales de los servidores locales de la empresa, a nubes privadas o públicas.

Sistema escalable

Este tipo de arquitectura es escalable, pudiendo adaptarse a cada situación de forma rápida y sencilla. Si se necesitan más recursos basta con añadir un nuevo nodo hiperconvergente y todas las máquinas virtuales tendrán acceso a los nuevos recursos y se podrán crear las nuevas virtualizaciones necesarias. Todo este proceso se realiza sin necesidad de que los servicios tengan que interrumpirse.

El hardware puede configurarse de forma rápida y asignar las distintas cargas de trabajo en unos minutos. La HCI consigue que el entorno TI se encuentre listo para afrontar nuevos cambios con una escalabilidad horizontal o vertical para adaptarse a las necesidades y requerimientos del software.

Integración con recursos existentes

Los componentes de la infraestructura hiperconvergente se adaptan a la arquitectura ya existente, pudiendo implementarlos por separado para así sacar el máximo partido. Al no estar vinculada a una plataforma de hardware completa, se podrá aprovechar los recursos de hardware disponibles y así optimizar las inversiones existentes.

Alta disponibilidad

Los sistemas con infraestructuras hiperconvergentes tienen como una de sus principales características la alta disponibilidad. Al estar todo virtualizado no se necesitan interrumpir los servicios ante cualquier incidencia, actualización, mantenimiento o reparación de hardware. 

Los sistemas tradicionales sufren un mayor número de caídas en comparación con los que están basados en una arquitectura hiperconvergente.

Las HCI utilizan herramientas automatizadas para la realización de copias de seguridad y para los procesos de restablecimiento de sistemas. Por lo tanto, son soluciones con un alto nivel de seguridad que garantizan que los servicios están activos todo el tiempo.

Instalación simple

El sistema llega al cliente final listo para utilizarse en una solución HCI (con una sencilla configuración). La configuración principal ya ha sido realizada y la solución final llega montada al cliente, siendo también más sencilla de escalar.


La arquitectura de sistemas hiperconvergentes es ideal para ejecutar casi cualquier tipo de software esencial y también para otro tipo de cargas de trabajo, como escritorios virtuales, entornos de pruebas, software de gestión remoto, almacenamiento de archivos o software de base de datos.

A pesar de que los sistemas hiperconvergentes ofrecen muchas ventajas, muchas empresas encuentran impedimentos para realizar la migración, como la fuerte inversión realizada en hardware o el riesgo de quedar limitados a un único proveedor para toda su infraestructura.

¡Que aproveche!

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